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Julio – Septiembre 2016: “Al servicio de Dios y de la Sede Apostólica”

MANRESA-348

Al servicio de Dios y de la Sede Apostólica

 

Descarga nuestro capítulo de Diego Molina (301) 

Presentación

Alas puertas de la Congregación General 36 de la Compañía de Jesús, este número de MANRESA quiere ser eminentemente jesuítico, siendo conscientes de cuánto recibe toda espiritualidad ignaciana de la vida y la historia particular de la Compañía. Es evidente que los estudios previos y los decretos que produzca la Congregación General en el último trimestre de este año afectarán de algún modo real a la comprensión de la espiritualidad ignaciana en su conjunto. Por eso es bueno prepararnos a ellos y recordar su fundamento. “Al servicio de Dios y de la Sede Apostólica” es la presentación oficial que Ignacio hace de la nueva Orden al Papa, y Julio III recoge en la Fórmula de aprobación de la misma, en 1550. Como es lógico, las mismas palabras son repetidas después en la Parte VII de las Constituciones, dedicada
a la misión de los jesuitas ya formados [Co 609.612]. Casi idéntica expresión es repetida y glosada desde entonces por todos los sucesivos Papas y Padres Generales de la Compañía, para definir ésta. Este número de MANRESA quiere ser una presentación, a los de dentro y a los cercanos, de la razón de ser y misiones actuales de la Compañía de Jesús.
Se inicia el número con un estudio muy completo de Diego Molina sobre el sentido del cuarto voto de obediencia al Papa respecto a las misiones que quiera encargarnos, “nuestro principio y principal fundamento” en palabras de Ignacio. No siempre en la historia ha sido bien interpretado este voto por los menos cercanos a la Compañía. Elías Royón recoge en su aportación las palabras que el Papa Francisco nos ha dirigido a los jesuitas desde el inicio de su Pontificado. Por primera vez en la historia, un Papa nos mira desde su propia configuración como jesuita, y sus palabras, por eso, resultan doblemente esclarecedoras para la Compañía.
Los dos estudios siguientes analizan dos aspectos muy determinantes en este momento para la vida apostólica del jesuita. Manuel Morujâo, que aúna una buena experiencia de gobierno dentro de la Compañía con una colaboración también significativa dentro de la Conferencia Episcopal Portuguesa, analiza las implicaciones de nuestro cuarto voto con las Iglesias locales. Nicholas Austin desgrana y justifica las condiciones que según Ignacio debe cumplir el Padre General de la Compañía, no siempre conocidas por los que creen conocernos más.
Por último, el monográfico lo completan Benjamín González Buelta y Rossano Zas Friz, iluminando, con enfoques y en situaciones muy distintas (tan distintas como Cuba y Europa), la tarea apostólica que la Compañía tiene en estos tiempos por delante. Los dos insisten, aunque de modos diversos, en el papel capital de los Ejercicios Espirituales en nuestra aportación a la Iglesia y al mundo. La sección “Ayudas para dar Ejercicios” llega ahora a la Contemplación para alcanzar amor, de la mano de los mismos autores, Pablo Alonso y Antonio Guillén, que han ido ofreciendo en los números precedentes un Directorio breve y unos Textos bíblicos recomendables para cada una de las partes de los Ejercicios. La intención es completar este tipo de ayudas, en el próximo número y en el próximo año, para los que se incorporan felizmente a la buena tarea de dar Ejercicios Espirituales al modo ignaciano. Alfredo Verdoy presenta en la sección de Semblanzas la figura del poco conocido, Carlo María Curci, fundador de la revista “La Civiltá Católica”, explayando sobre todo su aportación al modo, no “predicado”, sino más fiel
al método ignaciano, de dar los Ejercicios.
Cierra este número un breve ensayo de uno de nuestros colaboradores más habituales, Rogelio García Mateo, presentando y comentando el paralelismo que sugiriera Unamuno entre Ignacio de Loyola y Don Quijote. En un año de celebración cervantina, en el 4º Centenario de su muerte, parece apropiado en nuestra revista recoger dicha referencia.

Sumario

Estudios

Diego M. MOLINA, S.J.: Nuestro principio y principal fundamento
Elías ROYÓN, S.J.: ¿Qué nos ha dicho el Papa Franciso a los jesuitas?
Manuel MORUJÂO, S.J.: El cuarto voto en clave de Iglesia local
Nicholas AUSTIN, S.J.: Las cualidades del Superior General dela Compañía hoy
Benjamín GONZÁLEZ BUELTA, S.J.: Espiritualidad ignaciana en las orillas de la realidad
Rossano ZAS FRIZ DE COL, S.J.: Ejercicios espirituales y secularización europea

Ayudas para dar Ejercicios

Antonio GUILLÉN, S.J.: Directorio breve sobre la Contemplación para alcanzar amor
Pablo ALONSO, S.J.: Textos bíblicos para la Contemplación para alcanzar amor

Semblanzas

Alfredo VERDOY, S.J.: Carlo María Curci (1809-1891)

Colaboraciones

Rogelio GARCÍA MATEO, S.J.: Ignacio de Loyola y Don Quijotede La Mancha

Recensiones

Colaboran en este número

Diego M. Molina
Jesuita. Rector de la Facultad de Teología. Granada
Elías Royón
Jesuita. Vicario Episcopal para la Vida Consagrada. Madrid
Manuel Morujâo
Jesuita. Vicario Episcopal para la Vida Consagrada. Braga
Nicholas Austin
Jesuita. Profesor en Heytrop Colllege. Londres
Benjamín González Buelta
Jesuita. Instructor de Tercera Probación. La Habana
Rossano Zas Friz De Col
Jesuita. Profesor de la Universidad Gregoriana. Roma
Antonio Guillén
Jesuita. Instructor de Tercera Probación. Salamanca
Pablo Alonso
Jesuita. Maestro de novicios. San Sebastián
Alfredo Verdoy
Jesuita. Profesor de la UP Comillas. Madrid
Rogelio García Mateo
Jesuita. Profesor de la Universidad Gregoriana. Roma